Tan intangible como imperceptible y proporcionalmente incalculable, así es el amor; imperceptible, intangible como incalculable. Tal cual es la fé, creo podríamos decir que son sinónimos.
Creo es tema incansable para mí este de los sentimientos, amor, o cualquier afín, sin ánimos de alentar mi escritos es cosa que da tela por donde picar.
Cuando el método científico llegue a los sentimientos o generalicemos a cuantificar la psicología creo habremos avanzado tanto al punto de ser maquinas o de las maquinas ser nosotros.
Es imposible cuantifiquemos los sentimientos en una persona, ni intensidad y mucho menos calidad o cantidad, podemos pedir califique o clasifique el mismo; la persona que padece el sentimiento, pero esté esta sometido al criterio de la persona y ni aun dando criterios de evaluación podríamos hablar de una escala seria, esto, ya que la persona podría modificar el criterio o sencillamente no tenemos la capacidad de medir la mente.
El amor, es como el resto de los sentimientos, son un voto de fé. No existe manera alguna de hacerlos cuantificables y solo podemos creer en la persona que lo padece.
Un sentimiento es cuestión de fé.
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