Es muy deplorable ver el osé que tienen algunos para juzgar la vida ajena, sin antes detenerse a ver la propia, sin antes ver los defectos es los seres queridos; eso por un lado, debemos tomar con calma las actitudes ajenas a nosotros.
Algo que me sorprende es los que osan llamarse de alguna profesión, como el que se llama Arquitecto y destruye la ciudad con basura, como te haces llamar Medico cuando no eres capaz de asistir a nadie, como te haces llamar Terapeuta cuando no puedes apoyar a nadie, el amigo que no es amistoso, que nunca esta.
El osar hacer algo es un arma de doble filo, si piensas hacerlo debes tener palabra, cumplirlo.