viernes, 14 de marzo de 2014

Vieja amiga...

Hoy te vuelvo a encontrar, vieja amiga, me sorprende lo creativa que te has vuelto; siempre llamando mi atención, siempre tan seductora, tan presente.

Parte de tú seducción se encuentra en ese estado siempre presente, siempre latente, la que nunca abandona, ese estado que casi nadie logra porque muchos le temen, y pocos le buscan.

Siempre me sorprende como buscas captar mi atención, y por esos lapsos de tiempo lo logras; pero hasta ahora no logro hacerte entender que por ahora no te necesito, no te quiero, y no te deseo; se que es difícil de comprender, sé que a veces no aparento eso, pero es lo que siento y lo que deseo, alejarme de tí.

Podría decir que una de las cosas más engorrosas en la vida son las rupturas, pero como todo, nada es imposible; aquí seguiré, diciéndote: ¡No te quiero, no te deseo y no te necesito!

No sé si te veré en un próximo ciclo, pero lo que si sé, es que te diré, ¡Yo me amo! ¡Yo me acepto! ¡Yo me apruebo! ¡Yo soy importante!

No hay comentarios:

Publicar un comentario